Cuando el verdadero terror es haber pagado por él.
Lovecraft está más quemado que el cenicero de un bingo, y The Nameless City es la prueba de que no basta con copiar un relato de 1921 para hacer un buen juego. Publicado por Sometimes You —expertos en soltar morralla barata en la store para cazar buscadores de trofeos— y desarrollado por Paradnight Studio, este título intenta vendernos una inmersión total en ruinas ancestrales. Pero seamos claros: una cosa es querer transmitir "horror cósmico" y otra muy distinta es que el horror venga de lo mal que se ve y se juega el invento.
Siguiendo el rastro del maestro o intentándolo
La historia nos pone en la piel de un explorador que decide meterse en una ciudad perdida en medio del desierto que es más vieja que la humanidad misma. Si te gusta el lore de Lovecraft, la premisa de "La ciudad sin nombre" te resultará familiar, pero aquí la narrativa es un simple envoltorio para un walking simulator que no sabe ni por dónde le da el aire. El juego intenta que sientas la insignificancia humana ante lo desconocido, pero lo único que acabas sintiendo es frustración mientras das vueltas por escenarios que parecen sacados de una versión de prueba de hace tres generaciones.
Perdido en un laberinto de mediocridad
A nivel de mecánicas, esto es una aventura narrativa con "puzles ligeros". El problema es que, cuando un juego se basa exclusivamente en caminar y observar, el diseño de niveles tiene que ser impecable. En The Nameless City, muchas veces no tienes ni la más remota idea de por dónde tienes que ir. El camino no está claro, las pistas son vagas y te acabas chocando con las paredes o sales volando más por un mal diseño que por un desafío real.
Lo de jugarlo "de una sola vez" no es una recomendación artística; es que el juego es tan corto que si te levantas a por un café te has perdido la mitad. Pero claro, cuando el ritmo es inexistente y los puzles son poco más que trámites para que no te duermas, esa hora de duración se acaba haciendo más larga que un lunes sin café.

Apartado técnico
El juego se ve mal. Muy mal. Por mucho que quieran vender que han apostado por un "estilo concreto" para transmitir opresión, el resultado es nefasto. Se supone que estamos ante arquitectura ancestral y ciclópea, pero la realidad es que el modelado y las texturas son tan pobres que solo en momentos muy puntuales logras ver algo que se parezca a una ciudad antigua. La mayoría del tiempo estarás mirando escenarios borrosos, planos y sin ningún tipo de personalidad visual. Es un apartado técnico que no cumple los estándares mínimos hoy en día.
En el papel, el concepto del sonido minimalista para potenciar el silencio y el viento del desierto suena bien, pero la ejecución es un gatillazo. No logra crear esa atmósfera de tensión que un buen juego de terror necesita. Los efectos son genéricos y la banda sonora ambiental, lejos de inquietar, acaba pasando totalmente desapercibida por lo plana que resulta. No hay inmersión porque el audio no tiene la fuerza necesaria para rescatar el desastre visual.
Conclusión
The Nameless City es el típico ejemplo de buena idea con una ejecución nefasta. Paradnight Studio ha querido morder más de lo que podía tragar y el resultado es un juego que no justifica su precio en absoluto. Al final, queda relegado a ser un título más del catálogo de Sometimes You que solo sirve para engordar tu cuenta de logros o trofeos sin apenas esfuerzo. Si buscas una experiencia de terror real que respete el legado de Lovecraft, huye de esta ciudad; aquí no hay misterios ancestrales, solo un apartado técnico que da auténtico pavor.
Siguiendo el rastro del maestro o intentándolo
La historia nos pone en la piel de un explorador que decide meterse en una ciudad perdida en medio del desierto que es más vieja que la humanidad misma. Si te gusta el lore de Lovecraft, la premisa de "La ciudad sin nombre" te resultará familiar, pero aquí la narrativa es un simple envoltorio para un walking simulator que no sabe ni por dónde le da el aire. El juego intenta que sientas la insignificancia humana ante lo desconocido, pero lo único que acabas sintiendo es frustración mientras das vueltas por escenarios que parecen sacados de una versión de prueba de hace tres generaciones.
Perdido en un laberinto de mediocridad
A nivel de mecánicas, esto es una aventura narrativa con "puzles ligeros". El problema es que, cuando un juego se basa exclusivamente en caminar y observar, el diseño de niveles tiene que ser impecable. En The Nameless City, muchas veces no tienes ni la más remota idea de por dónde tienes que ir. El camino no está claro, las pistas son vagas y te acabas chocando con las paredes o sales volando más por un mal diseño que por un desafío real.
Lo de jugarlo "de una sola vez" no es una recomendación artística; es que el juego es tan corto que si te levantas a por un café te has perdido la mitad. Pero claro, cuando el ritmo es inexistente y los puzles son poco más que trámites para que no te duermas, esa hora de duración se acaba haciendo más larga que un lunes sin café.

Apartado técnico
El juego se ve mal. Muy mal. Por mucho que quieran vender que han apostado por un "estilo concreto" para transmitir opresión, el resultado es nefasto. Se supone que estamos ante arquitectura ancestral y ciclópea, pero la realidad es que el modelado y las texturas son tan pobres que solo en momentos muy puntuales logras ver algo que se parezca a una ciudad antigua. La mayoría del tiempo estarás mirando escenarios borrosos, planos y sin ningún tipo de personalidad visual. Es un apartado técnico que no cumple los estándares mínimos hoy en día.
En el papel, el concepto del sonido minimalista para potenciar el silencio y el viento del desierto suena bien, pero la ejecución es un gatillazo. No logra crear esa atmósfera de tensión que un buen juego de terror necesita. Los efectos son genéricos y la banda sonora ambiental, lejos de inquietar, acaba pasando totalmente desapercibida por lo plana que resulta. No hay inmersión porque el audio no tiene la fuerza necesaria para rescatar el desastre visual.
Conclusión
The Nameless City es el típico ejemplo de buena idea con una ejecución nefasta. Paradnight Studio ha querido morder más de lo que podía tragar y el resultado es un juego que no justifica su precio en absoluto. Al final, queda relegado a ser un título más del catálogo de Sometimes You que solo sirve para engordar tu cuenta de logros o trofeos sin apenas esfuerzo. Si buscas una experiencia de terror real que respete el legado de Lovecraft, huye de esta ciudad; aquí no hay misterios ancestrales, solo un apartado técnico que da auténtico pavor.

Análisis
The Nameless City
"Cuando el verdadero terror es haber pagado por él."
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Nota Final
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